Los cambios en la salud sexual durante la menopausia son comunes, aunque la mayoría de las mujeres no los discuten. Existen tratamientos efectivos.
Qué cambia:
- Disminución del deseo sexual (libido)
- Disminución de la excitación y lubricación
- Dolor o molestias durante las relaciones sexuales (dispareunia)
- Dificultad para alcanzar el orgasmo
- Cambios en la satisfacción sexual
Por qué sucede:
Tanto el estrógeno como la testosterona disminuyen con la edad. El estrógeno es clave para la salud del tejido sexual, la lubricación y la sensibilidad. La testosterona, aunque presente en cantidades más pequeñas en las mujeres, es importante para el deseo sexual.
La Sociedad de la Menopausia afirma:
- El estrógeno vaginal en dosis bajas alivia la sequedad vaginal y el dolor sexual causados por la atrofia vulvar/vaginal menopáusica
- El ospemifeno (SERM) está aprobado para tratar el SGM
- La actividad sexual vaginal regular después de la menopausia estimula el flujo sanguíneo, mantiene el tono muscular vaginal y preserva la longitud y elasticidad vaginal
- La terapia con testosterona (transdérmica) se usa en Australia y el Reino Unido para la libido baja; generalmente segura en dosis adecuadas; no aprobada por la FDA para mujeres en EE. UU.
Qué ayuda:
- Humectantes y lubricantes vaginales — alivio inmediato
- Estrógeno vaginal en dosis bajas — trata los cambios subyacentes del tejido; muy seguro
- Ospemifeno (SERM) — medicamento oral para la dispareunia moderada-grave
- Fisioterapia del suelo pélvico — puede mejorar significativamente la función sexual
- Terapia de pareja o sexología — cuando el aspecto psicológico es significativo
Consejos prácticos:
- No esperes a que las molestias sean graves para buscar ayuda
- Los juegos previos prolongados ayudan
- Los lubricantes a base de silicona duran más
- Comunícate con tu pareja — el silencio empeora el problema