La apnea del sueño está significativamente infradiagnosticada en las mujeres, y la transición menopáusica es un período de riesgo clave.

Por qué la menopausia aumenta el riesgo: La progesterona es un estimulante respiratorio natural. Cuando los niveles de progesterona disminuyen después de la menopausia, el impulso del cerebro para respirar durante el sueño se reduce. Esto hace que las vías respiratorias sean más propensas a colapsar, especialmente durante el sueño REM.

Prevalencia: Afecta hasta al 20% de las mujeres de 50 a 70 años. El Estudio del Sueño SWAN encontró que las mujeres postmenopáusicas tenían un riesgo 2-3 veces mayor de trastornos respiratorios del sueño en comparación con las mujeres premenopáusicas.

Por qué pasa desapercibido en las mujeres: Las mujeres rara vez presentan el síntoma clásico de ronquidos presenciados. En cambio, reportan: fatiga, dolores de cabeza matutinos, depresión, niebla mental e insomnio. Estos a menudo se atribuyen a la menopausia misma.

Diagnóstico: Las pruebas de apnea del sueño en el hogar ahora están ampliamente disponibles. Un estudio de oximetría nocturna o poligrafía es suficiente para el diagnóstico.

Tratamiento: La CPAP sigue siendo el estándar de oro. Mejora drásticamente la calidad del sueño, la energía diurna, la presión arterial y la función cognitiva. La pérdida de peso y la terapia posicional pueden ayudar en casos leves.